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Nico Pérez – José Batlle y Ordóñez: dos nombres, un solo pueblo

5 oct
7 min de lectura

¿Cómo puede un mismo pueblo tener dos nombres, pertenecer a dos departamentos y, sin embargo, funcionar como una sola comunidad?


En el límite entre Florida y Lavalleja, sobre la Cuchilla Grande, Nico Pérez y José Batlle y Ordóñez forman uno de esos territorios donde las divisiones administrativas cuentan una historia diferente de la que se vive en el lugar. Un puente, unas vías férreas, dos departamentos y dos nombres ayudan a explicar una particularidad que hace de este rincón del Uruguay un territorio excepcional.

Introducción

Hay lugares que aparecen claramente separados en los mapas, pero que en el territorio resultan mucho más difíciles de dividir. Nico Pérez, en Florida, y José Batlle y Ordóñez, en Lavalleja, son uno de esos casos.

Actualmente reconocidas como dos localidades, ambas forman un único núcleo poblacional, ubicado sobre la Cuchilla Grande y junto al límite departamental. La propia documentación oficial las identifica como una unidad urbana, mientras que en la vida cotidiana también aparece una denominación que intenta expresar esa continuidad: Nico-Batlle.

Pero esta historia tiene una particularidad todavía mayor: el pueblo no nació dividido. En 1883 fue fundado con el nombre de Nico Pérez. Recién décadas después, en 1907, una parte de aquel mismo núcleo adoptó el nombre de José Batlle y Ordóñez. Por eso, para entender estos dos nombres hay que volver atrás y mirar el territorio como una sola historia.


Clave de lectura

Un pueblo dividido por los mapas, unido por el territorio. La primera clave para leer Nico Pérez y José Batlle y Ordóñez es no pensarlos como dos pueblos que crecieron uno junto al otro, su origen es común.

El asentamiento se desarrolló sobre la Cuchilla Grande, una de las grandes formas de relieve que atraviesan el Uruguay, en un punto de comunicación entre el sur y el este del país. La posición era estratégica: se encontraba en una zona elevada, cercana al arroyo Sauce y en un corredor que comunicaba distintos puntos del interior.

Con el tiempo, aquel núcleo poblacional quedó atravesado por límites administrativos que hoy permiten decir: de este lado, Lavalleja; de aquel lado, Florida. Pero la vida cotidiana nunca siguió completamente esa línea.


Origen

¿Quién era Nico Pérez? El nombre más antiguo de los dos es el de Nico Pérez. Antes de convertirse en la denominación oficial del pueblo, el lugar ya era conocido por distintos nombres vinculados al territorio: San Nicolás, Cuchilla Grande, Sauce y Olimar Chico, entre otros.

La explicación tradicional del nombre Nico Pérez remite a Nicolás Pérez, conocido como Nico, un faenero de época colonial que habría vivido en las inmediaciones del cerro que lleva su nombre, no conociéndose demasiados datos documentales sobre aquel personaje. Precisamente por eso, su figura pertenece también a ese universo de nombres que sobreviven a través de la memoria y la tradición oral local.

El nombre terminó imponiéndose cuando se formalizó la creación del pueblo. El 25 de junio de 1883 se resolvió la fundación del núcleo poblacional bajo el nombre de Nico Pérez, durante la presidencia de Máximo Santos.

Así, un nombre aparentemente sencillo —Nico Pérez— terminó quedando asociado a un territorio mucho más amplio que una persona:


  • Al pueblo.

  • A la cuchilla.

  • Al cerro.

  • Y, con el tiempo, incluso a un episodio decisivo de la historia política uruguaya.


Transformaciones

Durante sus primeras décadas, el núcleo era conocido como Nico Pérez, pero en 1907 ocurrió algo singular: el 19 de marzo de ese año, la parte del pueblo ubicada en el departamento de Lavalleja pasó a llamarse José Batlle y Ordóñez, en homenaje al entonces expresidente de la República. La parte ubicada en Florida conservó el nombre de Nico Pérez y así nació la particularidad que todavía define al lugar: un mismo núcleo poblacional, dos nombres oficiales.

No fue simplemente un cambio de denominación, también fue una transformación cargada de significado político. El nombre de Batlle y Ordóñez no era neutral en aquel momento. El país todavía estaba atravesado por las tensiones entre colorados y blancos, y la decisión generó resistencias entre sectores nacionalistas de la población. El resultado fue una solución territorial bastante inusual: Nico Pérez permaneció en Florida y José Batlle y Ordóñez quedó del lado de Lavalleja. Una frontera departamental terminó convirtiéndose también en una frontera de nombres.


La Cuchilla Grande

Para entender el lugar también hay que mirar hacia abajo o, mejor dicho, hacia arriba. Nico Pérez y José Batlle y Ordóñez se encuentran sobre la Cuchilla Grande, en un paisaje de ondulaciones y elevaciones que caracteriza buena parte del centro y este del Uruguay.

La cuchilla no es solamente un elemento del paisaje. Durante mucho tiempo, las grandes cuchillas funcionaron como referencias naturales para desplazarse por el territorio, organizar caminos y conectar diferentes regiones. En este caso, el asentamiento surgió justamente en un punto donde relieve, circulación y población se encontraban.

Cerca aparece además el cerro Nico Pérez, otro elemento del paisaje que conserva el nombre asociado al origen del pueblo. De esta manera, el nombre no quedó únicamente en una localidad, también quedó inscripto en el propio territorio.


El puente

Quizás uno de los elementos más curiosos del lugar sea la manera en que se hace visible la división entre ambas localidades. Nico Pérez y José Batlle y Ordóñez están conectadas físicamente y forman un continuo urbano, pero existe un punto que permite reconocer el pasaje de una a otra: el puente situado en el límite departamental.

Las referencias locales lo vinculan además con la infraestructura ferroviaria que históricamente atravesó el núcleo. Es una imagen muy potente para leer este territorio: un límite administrativo que no funciona como una separación urbana real. Se puede cruzar de Florida a Lavalleja sin abandonar el pueblo y también se puede pensar que, al cruzar ese puente, cambia el nombre del lugar aunque no cambie la comunidad.


El ferrocarril

El arribo del ferrocarril fue otro momento fundamental. Las vías llegaron a la localidad en 1891, pocos años después de su fundación, y transformaron profundamente su relación con el resto del país. Más adelante, el lugar se convirtió en un importante punto de empalme ferroviario, conectado con los ramales hacia Melo y Treinta y Tres, y posteriormente Río Branco.

La estación Nico Pérez pasó a ser mucho más que un lugar donde subían y bajaban pasajeros. Durante décadas fue uno de los principales motores económicos y sociales de la comunidad: trabajadores, pasajeros, mercaderías y trenes hicieron de este punto de la Cuchilla Grande un verdadero nodo de circulación. Por eso, para comprender la historia de Nico-Batlle, también hay que mirar las vías. El pueblo creció no solamente alrededor de una calle o una plaza, sino alrededor de un cruce de caminos y ferrocarriles.


Un nombre que entró en la historia nacional

Hay otro motivo por el que el nombre de Nico Pérez trascendió ampliamente los límites del pueblo. En 1903, la localidad fue escenario de uno de los episodios políticos más significativos del período previo a la Revolución de 1904: el Pacto de Nico Pérez. El 22 de marzo de 1903 se alcanzó allí un acuerdo entre el gobierno de José Batlle y Ordóñez y dirigentes del Partido Nacional, en un intento por evitar un nuevo conflicto armado.

El acuerdo permitió postergar el enfrentamiento, pero las tensiones continuaron. Al año siguiente comenzó la Revolución de 1904, encabezada por Aparicio Saravia. La paradoja histórica es particularmente fuerte: dos años antes de que una parte del pueblo recibiera el nombre de José Batlle y Ordóñez, el mismo lugar ya había quedado asociado a un acuerdo político entre Batlle y los sectores blancos. El territorio conservó esa memoria incluso después de cambiar de nombre.


Huellas actuales

Hoy, la división administrativa sigue existiendo: Nico Pérez pertenece a Florida y José Batlle y Ordóñez a Lavalleja. Cada una conserva su nombre, su institucionalidad y su pertenencia departamental. Pero desde el punto de vista urbano forman un único núcleo poblacional.

Los datos del Censo 2023 registran 1.046 habitantes en Nico Pérez y 2.313 en José Batlle y Ordóñez, unas 3.359 personas en el conjunto de ambas localidades. Y existe incluso una manera de nombrar esa unidad que resulta reveladora: Nico-Batlle.

No es simplemente una abreviación, es una forma de expresar una identidad territorial que antecede a la división de los nombres; una comunidad que pertenece a dos departamentos, pero que comparte calles, servicios, historias, instituciones y relaciones cotidianas.


Interpretación

Nico Pérez y José Batlle y Ordóñez permiten observar algo que aparece muchas veces cuando se recorre Uruguay: los límites administrativos no siempre coinciden con los territorios vividos. El mapa dice Florida de un lado y Lavalleja del otro. Los nombres oficiales dicen Nico Pérez y José Batlle y Ordóñez; pero el territorio cuenta otra historia.

Los relatos hablan de un pueblo que nació como uno solo, que fue atravesado por una frontera departamental y que terminó llevando dos nombres. Cuenta la historia de una cuchilla que funcionó como camino, de un ferrocarril que convirtió al pueblo en un nodo de circulación, de un puente que hace visible una frontera que se puede atravesar en pocos pasos y también de una localidad cuyo nombre quedó ligado a uno de los momentos más tensos de la historia política uruguaya.

Por eso, quizás la pregunta más interesante no sea dónde termina Nico Pérez y dónde empieza José Batlle y Ordóñez, Sino: ¿en qué momento un mismo territorio deja de ser uno solo?


Cierre

En los mapas, Nico Pérez y José Batlle y Ordóñez son dos localidades; en el territorio, forman una sola continuidad urbana. Una parte mira hacia Florida; la otra hacia Lavalleja. Entre ambas aparecen un límite, un puente y diferentes nombres.

Pero debajo de esas divisiones permanece una historia compartida que comenzó mucho antes de 1907. Una historia nacida sobre la Cuchilla Grande, atravesada por el ferrocarril y marcada por algunos de los acontecimientos políticos más importantes del Uruguay de comienzos del siglo XX.

Quizás por eso Nico-Batlle sea más que una manera informal de llamar al lugar, es también una forma de recordar que los territorios no siempre caben exactamente dentro de los límites que dibujamos sobre un mapa. Dos departamentos. Dos nombres. Un solo pueblo.



Nivel de lectura: 🟡 Intermedio


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